El collar de rubí suculenta, muy buscada por el color intenso de sus tallos, se llama científicamente Othonna capensis, y debe su nombre popular a los tallos leñosos de color rojo o púrpura de los que cuelgan hojas carnosas con forma de pequeños pepinillos. A diferencia de otras suculentas colgantes, no pertenece a la familia Crassulaceae sino a las Asteráceas, la misma que las margaritas, algo que se nota en sus pequeñas flores amarillas con forma de margarita que aparecen en primavera y otoño. En esta guía repasamos cómo cultivar el collar de rubí para que desarrolle ese color intenso que le da nombre, y no se quede en un verde apagado por falta de luz.
Índice
Puntos clave
- El collar de rubí (Othonna capensis) es una suculenta colgante de la familia Asteraceae, no Crassulaceae, originaria de Sudáfrica.
- Su color rojo o púrpura intenso en los tallos depende directamente de la cantidad de sol directo que recibe: con poca luz se queda verde.
- Florece en primavera y otoño con pequeñas flores amarillas en forma de margarita, mientras que en verano entra en un periodo de reposo.
- Prefiere exteriores luminosos, como terrazas o balcones soleados, y no es una suculenta especialmente recomendable para interior.
- Se propaga con muchísima facilidad por esqueje de tallo, sin apenas cuidados especiales durante el enraizado.
Qué es el collar de rubí y de dónde viene
El collar de rubí, también llamado collar de rubíes u Othonna capensis por su nombre científico, es una suculenta colgante originaria de Sudáfrica, perteneciente a la familia Asteraceae. Es un dato que sorprende a quien lo cultiva por primera vez, porque a simple vista se parece más a un sedum o una crasulácea que a una margarita, pero sus flores amarillas de primavera y otoño delatan enseguida su verdadero parentesco botánico. Sus tallos, finos y leñosos, alcanzan tonos que van del rojo vivo al púrpura oscuro, y de ellos cuelgan hojas carnosas cilíndricas que recuerdan a diminutos pepinillos, de un verde que también vira hacia el morado o el rojo burdeos según la luz recibida. Puedes consultar la ficha taxonómica completa de la especie en Wikipedia, incluida su clasificación dentro de la familia Asteraceae.
Cómo lograr el color rojo intenso del collar de rubí

La pregunta que más se repite sobre esta suculenta es por qué el collar de rubí de algunas personas luce un rojo intenso mientras que el de otras se queda en un verde apagado. La respuesta está casi siempre en la luz: cuanto más sol directo recibe la planta, más intensifica los pigmentos rojizos y morados tanto en tallos como en hojas, un mecanismo de protección frente a la radiación solar muy similar al que colorea a otras suculentas como la echeveria. Por eso el collar de rubí se recomienda para terrazas, balcones o ventanales muy soleados, y no es una suculenta especialmente adecuada para interiores con poca luz, donde tiende a mantenerse verde y a estirarse en busca de más luminosidad.
Riego y sustrato del collar de rubí
Como la mayoría de suculentas, el collar de rubí sigue el método de empapar y dejar secar: se riega en abundancia y después no se vuelve a regar hasta que el sustrato está completamente seco al tacto. En los meses más calurosos del verano entra en un periodo de semi-reposo, por lo que conviene reducir aún más el riego y protegerla del sol más intenso de mediodía, al contrario de lo que cabría esperar en una planta amante del sol. El sustrato debe ser suelto y de drenaje rápido, igual que para el resto de suculentas; una mezcla comercial para cactus y suculentas funciona perfectamente. Un macetero con buenos agujeros de drenaje en la base es tan importante como el propio sustrato: incluso con la mezcla más adecuada, un recipiente que no evacúe bien el agua sobrante puede mantener las raíces húmedas más tiempo del que esta especie tolera, sobre todo en maceteros de plástico sin perforar o con un plato que retiene agua debajo.
Temperatura y resistencia al frío
El collar de rubí no tolera bien las heladas continuadas ni el frío intenso prolongado, con un mínimo recomendado en torno a los 10 grados. En zonas con inviernos fríos, la opción más práctica es cultivarlo en maceta durante todo el año para poder trasladarlo a un lugar protegido, un porche cerrado o un interior muy luminoso, en cuanto bajen las temperaturas, y devolverlo al exterior soleado en cuanto pase el riesgo de heladas. A diferencia de otras suculentas más tolerantes al frío seco de interior, el collar de rubí agradece cierta humedad ambiental durante su estancia en interior, por lo que conviene evitar colocarlo justo encima de un radiador o en una habitación con calefacción muy seca durante los meses de invierno.
Propagación del collar de rubí
Pocas suculentas son tan agradecidas para propagar como el collar de rubí. Basta con cortar un tramo de tallo de unos 5 a 8 centímetros con unas tijeras limpias, dejar que la herida cicatrice durante un par de días en un lugar seco, y colocar después el esqueje sobre sustrato mineral húmedo o directamente en tierra, sin necesidad de hormonas de enraizado. El proceso es prácticamente idéntico al que se sigue para propagar otras suculentas colgantes como el rabo de burro, aunque el collar de rubí suele enraizar todavía con más facilidad y rapidez.
Problemas comunes
Más allá de la pudrición por exceso de riego, el problema más habitual en el collar de rubí es la pérdida de color cuando falta luz, algo que se soluciona simplemente trasladando la planta a un punto más soleado. La cochinilla algodonosa, la misma plaga que afecta a otras suculentas colgantes, puede aparecer ocasionalmente en las axilas de los tallos; nuestra sección de plagas explica cómo identificarla a tiempo.
Dónde ubicar el collar de rubí en casa
Cualquier guía seria de collar de rubí suculenta debería insistir en la ubicación tanto como en el riego, porque en esta especie concreta la luz pesa más que cualquier otro factor. Una terraza, un balcón o un porche con varias horas de sol directo al día son los sitios ideales; si solo dispones de interior, busca la ventana más luminosa de la casa y no esperes el mismo color intenso que conseguiría en exterior. Al ser una planta colgante, se cultiva mejor en macetas o cestas elevadas, dejando que sus tallos caigan libremente, tanto por estética como para reducir el riesgo de que se rompan por roce accidental. Combinado en la misma composición con otras suculentas colgantes de tonos verdes o azulados, el contraste de color que aporta un collar de rubí bien iluminado es una de las razones por las que esta planta se ha vuelto tan popular en jardinería vertical y macetas colgantes de exterior en los últimos años.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Nombre científico | Othonna capensis |
| Familia botánica | Asteraceae (no Crassulaceae) |
| Luz | Sol directo o semisombra muy luminosa, mejor exterior |
| Riego | Empapar y dejar secar; reducir en verano |
| Temperatura mínima | Alrededor de 10 grados |
| Propagación | Esqueje de tallo, muy fácil y rápida |
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi collar de rubí no tiene el color rojo característico?
Casi siempre se debe a falta de luz directa. Cuanto más sol recibe la planta, más intensos son los tonos rojos y púrpuras de tallos y hojas; con poca luz se mantiene verde.
¿El collar de rubí es una suculenta de interior?
No es la opción más recomendable para interior. Prefiere exteriores muy luminosos, como terrazas o balcones soleados, donde desarrolla mejor su color y su floración.
¿Cada cuánto florece el collar de rubí?
Florece en primavera y otoño con pequeñas flores amarillas en forma de margarita, y entra en un periodo de reposo durante los meses más calurosos del verano.
¿Es difícil propagar el collar de rubí?
Al contrario, es una de las suculentas más fáciles de propagar. Un esqueje de tallo de pocos centímetros, dejado secar un par de días, suele enraizar sin problemas en sustrato mineral.
Si tienes un collar de rubí suculenta en casa y no termina de coger ese color rojo tan característico, prueba a darle más horas de sol directo antes de pensar en cualquier otra causa. Descubre también otras suculentas colgantes igual de agradecidas en nuestra ficha del rabo de burro. Cuéntanos en los comentarios qué tono ha alcanzado el tuyo.
